jueves, 21 de marzo de 2013

NO PREGUNTES, SI ES CONTIGO!!!

Hoy busqué entre mis personas queridas y te elegí, te llamé,  me preguntaste cómo estás? y mentí, te dije bien, bien, pero no era la verdad, la realidad era que estoy muy triste, no entiendo nada de la vida, ni siquiera entiendo nada de mí misma, el país está tan jodido, todos creen tener la razón, mientras los sueños de quienes estamos nada ajenos de la problemática del país, se ven bastante empañados, así como la ventana cerrada de un lugar, sin nada de ventilación y  mucha gente adentro transpirando... RESULTASTE SER UNO MÁS DE ESTE MUNDO; PUES TAMBIÉN ESTÁS TRANSPIRANDO DETRÁS DE LA VENTANA CERRADA!!!


Iris Morales

domingo, 27 de enero de 2013

MI SOLEDAD ES TU AUSENCIA



Sé que para mí, ya no hay amor 
quizás ni siquiera cariño 
porque cuando te quiero cerca 
parece que más te alejas
Eres como el fuego
da calor…
Pero también quema

Eres como el tiempo
que quiero atrapar,
pero éste se olvida de mí
dejándome atrás
Y se va contigo
destruyendo mis sueños
derribando mis castillos…
Y te pierdo
como en aguas
de un torrentoso río
como en noche sin luna
como en noche negra
como en noche eterna

Y me siento solo
entre ¡tanta gente!
Porque mi soledad
es sentirte ausente
Es estar con todos
y con nadie…
Es tenerte muy cerca
y mirar tus ojos, tu pelo, tu cuerpo…
Hasta casi tocarte…,
sin que notes mi presencia
Es abrazar el aire
y acariciar tu recuerdo
es vivir encadenado a una tristeza.

Jacob Neruda Unamuno

sábado, 3 de noviembre de 2012

Mi amado es mío y yo soy de mi amado, el pastor va con el rebaño entre los lirios.

Quién es aquel que anda por el desierto perfumado de mirra e incencio.

Tú has robado mi corazón, mi escogido, mi novio.

Despierta el viento del Norte, ven ahora viento del Sur...

viernes, 20 de abril de 2012

"No he robado lágrimas,  no he pensado en ti, sólo cierro los ojos y aún habitas en mi , devuelve mi alma, querido mancebo - ladrón de corazones, deseo poder  volver amar"

Iris Morales

sábado, 14 de abril de 2012

LAS PLAÑIDERAS DE ANTONIO BRICEÑO

Aunque lloren los muertos de otros, el dolor que expresan las mujeres retratadas por Antonio Briceño en el desierto de Sechura, al norte del Piura, en Perú, parece ancestral.

Es como si ellas se supieran las últimas de su especie, como si el fin del mundo comenzara no por las grandes ciudades de las películas apocalípticas, sino por esos paisajes áridos de tanto olvido a los que llegó el fotógrafo caraqueño con la urgencia de querer registrar con su cámara una tradición moribunda: la de las plañideras.

Y al verlas llegar, de negro absoluto, dispuestas a amortajarse y a derramar lágrimas, Briceño supo que el duelo, que el dolor de la ausencia ­aunque no sea propio­ es uno de los rasgos definitorios del ser humano. Y, lo sé, lloró con ellas.

Estas imágenes, que pertenecen a la serie Las plañideras pero que no figuran en la exposición que actualmente ofrece la galería D’Museo del Centro de Arte Los Galpones, son ­como diría el artista­ "nuestras últimas lágrimas" o, quizás, la estúpida negación del hombre moderno a un rito catártico, liberador.

"El encuentro con las plañideras fue una paradoja poderosa. Pese a la circunstancia de ser un llanto invocado y por un dolor que les es ajeno, el llanto de estas `psicomagas’ es indiscutiblemente real y es su autenticidad la que tiene ese poder. Frente a la fuerza tectónica de tal sollozo, no cabe la cuestión de falso o no falso, porque el nudo en la garganta es ya una respuesta", dice el también biólogo y artista que ha centrado su trabajo en la búsqueda de la autenticidad antropológica.

"Como actrices griegas, estas mujeres invocan sus dolores y los hacen derramar. El hecho de que el llanto de una persona tenga un poder curativo sobre otra me hace pensar que la base del dolor humano es siempre la misma: el dolor desconcertante de nuestro inevitable fin", concluye Briceño.

sábado, 5 de noviembre de 2011

sábado, 22 de octubre de 2011

LA VERSIÓN DE MI VIDA

Sinopsis: Adaptación del texto homónimo de Mordecai Richler, 'Barney's Version' es la emocionante y divertida historia de Barney Panofsky (Paul Giamatti), un hombre aparentemente común que, sin embargo, lleva una vida fuera de lo común.

El relato autobiográfico de Barney abarca cuatro décadas, dos continentes, tres mujeres, un padre extravagante y un teórico mejor amigo. Una vida larga y pintoresca que gira en torno a un héroe improbable. 

lunes, 16 de mayo de 2011

Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.





"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.


Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada. 

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros? 

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida. 

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.